La Ivermectina es un agente antiparasitario de amplio espectro, que posee un único modo de acción: se liga en forma selectiva y con una marcada afinidad hacia los canales de ion cloro presentes en el nervio invertebrado y en las células musculares, generando un aumento en la permeabilidad de la membrana celular, provocando la parálisis y muerte del parásito.